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	<title>Comentarios para espacio/crítica</title>
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	<description>programa estudios de contingencia v.2.0</description>
	<pubDate>Sun, 05 Sep 2010 04:45:30 +0000</pubDate>
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		<item>
		<title>Comentario de Tania Godoy Álvarez en Jueves 26 de Agosto - Una introducción a los Estudios Subalternos - Lectura y conversación con Lia Colombino</title>
		<link>http://espaciocritica.org/?p=501&#038;cpage=1#comment-877</link>
		<dc:creator>Tania Godoy Álvarez</dc:creator>
		<pubDate>Tue, 24 Aug 2010 19:41:36 +0000</pubDate>
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		<description>Esclarecer conceptos y definiciones sobre los llamados estudios subalternos, incrementará el conocimiento necesario para debatir en foros actuales, donde se menciona frecuentemente ese tópico.</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Esclarecer conceptos y definiciones sobre los llamados estudios subalternos, incrementará el conocimiento necesario para debatir en foros actuales, donde se menciona frecuentemente ese tópico.</p>
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	</item>
	<item>
		<title>Comentario de Tania Godoy Álvarez en Actividad Recomendada - Proyección de El Paraguay Inventado de Marcelo Martinessi</title>
		<link>http://espaciocritica.org/?p=496&#038;cpage=1#comment-876</link>
		<dc:creator>Tania Godoy Álvarez</dc:creator>
		<pubDate>Tue, 24 Aug 2010 18:41:51 +0000</pubDate>
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		<description>Conocer los motivos que impulsaron al Padre Meliá a quedarse en Paraguay, a partir de aquel lejano 1954, sería una experiencia enriquecedora para todo/a investigador/a del fenómeno linguístico,inseparable de la cultura paraguaya.&#160; Este material dirigido por Marcelo Martinessi, es un valioso aporte al acervo audiovisual contemporáneo.</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Conocer los motivos que impulsaron al Padre Meliá a quedarse en Paraguay, a partir de aquel lejano 1954, sería una experiencia enriquecedora para todo/a investigador/a del fenómeno linguístico,inseparable de la cultura paraguaya.&nbsp; Este material dirigido por Marcelo Martinessi, es un valioso aporte al acervo audiovisual contemporáneo.</p>
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	</item>
	<item>
		<title>Comentario de luz en Jueves 8 de Julio - Charla con Ignacio Telesca</title>
		<link>http://espaciocritica.org/?p=450&#038;cpage=1#comment-741</link>
		<dc:creator>luz</dc:creator>
		<pubDate>Sat, 24 Jul 2010 21:42:01 +0000</pubDate>
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		<description>En relación a nuestro tema, la crítica, pienso que ésta es sola constructiva si aprendemos a tener una mirada de respeto y comprensión a los otros, sólo con tirar dardos y pensar que los demas son unos farsantes, no vamos a ninguana parte.&#160; El que estudia un poco al ser humano, sabe que éste es contradictorio y cómo decia Octavio Paz, lo único que podemos hacer es desplegar hasta el final esa contradicción.&#160; No se puede dejar de creer en ciertos valores, solamente por que no podemos lograrlo a plenitud.</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>En relación a nuestro tema, la crítica, pienso que ésta es sola constructiva si aprendemos a tener una mirada de respeto y comprensión a los otros, sólo con tirar dardos y pensar que los demas son unos farsantes, no vamos a ninguana parte.&nbsp; El que estudia un poco al ser humano, sabe que éste es contradictorio y cómo decia Octavio Paz, lo único que podemos hacer es desplegar hasta el final esa contradicción.&nbsp; No se puede dejar de creer en ciertos valores, solamente por que no podemos lograrlo a plenitud.</p>
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	</item>
	<item>
		<title>Comentario de Osvaldina Servián en Jueves 8 de Julio - Charla con Ignacio Telesca</title>
		<link>http://espaciocritica.org/?p=450&#038;cpage=1#comment-670</link>
		<dc:creator>Osvaldina Servián</dc:creator>
		<pubDate>Tue, 06 Jul 2010 02:00:58 +0000</pubDate>
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		<description>Me encantó el debate que se dió a partir de la lectura del jueves pasado, sobre Identidad Cultural de Stuart HAll.
Pienso que existen varias realidades fuera y dentro de cada uno, la identidad colectiva por un lado y la identidad interior de cada &lt;STRONG&gt;indivíduo, &lt;/STRONG&gt;tal como lo expresa la palabra, uno, no divisible, único; si bien existen "valores" que consideramos son los mismos para todos, en cierta medida las aplicamos bajo diferentes apreciaciones, en cuanto coincide con nuestra manera individual de sentir, pensar, y actuar.
Dentro de aquellos grupos sociales cerrados existen lo que llaman valores o normas que los que pertenecen al mismo deben acatar, pero en cuanto alguno de ellos piensan diferente pero están insertos allí, esta convivencia se torna una farsa, una mentira...
Opiné en un momento dado que todos caemos en alguna ocasión en la incoherencia porque cuando hablamos de honestidad como un valor que supuestamente cumplimos,es solo cuando lo pensamos en ese mismo instante,&#160;si analizamos todo lo que hacemos y aceptamos por tal o cual motivo, nos damos cuenta que en algún momento, en mayor o menor grado somos deshonestos y creo que la honestidad no tiene grado, "es" o "no es".
Todo es relativo a cada persona y cuanto el indivíduo está dispuesto a aceptar o transgredir (la transgresión no siempre es negativa), sin que esto atente contra su propia individualidad y le sea útil para no transgredir el espacio de los demás.
La crisis que se vive en la posmodernidad se da&#160; presisamente por defender la postura individual ante el pensamiento colectivo, lo culturalmente visto como "normal", y que todos deberían aceptar, aunque ya no es "aceptable"....
&#160;</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Me encantó el debate que se dió a partir de la lectura del jueves pasado, sobre Identidad Cultural de Stuart HAll.<br />
Pienso que existen varias realidades fuera y dentro de cada uno, la identidad colectiva por un lado y la identidad interior de cada <strong>indivíduo, </strong>tal como lo expresa la palabra, uno, no divisible, único; si bien existen &#8220;valores&#8221; que consideramos son los mismos para todos, en cierta medida las aplicamos bajo diferentes apreciaciones, en cuanto coincide con nuestra manera individual de sentir, pensar, y actuar.<br />
Dentro de aquellos grupos sociales cerrados existen lo que llaman valores o normas que los que pertenecen al mismo deben acatar, pero en cuanto alguno de ellos piensan diferente pero están insertos allí, esta convivencia se torna una farsa, una mentira&#8230;<br />
Opiné en un momento dado que todos caemos en alguna ocasión en la incoherencia porque cuando hablamos de honestidad como un valor que supuestamente cumplimos,es solo cuando lo pensamos en ese mismo instante,&nbsp;si analizamos todo lo que hacemos y aceptamos por tal o cual motivo, nos damos cuenta que en algún momento, en mayor o menor grado somos deshonestos y creo que la honestidad no tiene grado, &#8220;es&#8221; o &#8220;no es&#8221;.<br />
Todo es relativo a cada persona y cuanto el indivíduo está dispuesto a aceptar o transgredir (la transgresión no siempre es negativa), sin que esto atente contra su propia individualidad y le sea útil para no transgredir el espacio de los demás.<br />
La crisis que se vive en la posmodernidad se da&nbsp; presisamente por defender la postura individual ante el pensamiento colectivo, lo culturalmente visto como &#8220;normal&#8221;, y que todos deberían aceptar, aunque ya no es &#8220;aceptable&#8221;&#8230;.<br />
&nbsp;</p>
]]></content:encoded>
	</item>
	<item>
		<title>Comentario de Edgar Pou en Jueves 24 de junio  - El rol de la teoría en la investigación social con Patricio Dobrée</title>
		<link>http://espaciocritica.org/?p=443&#038;cpage=1#comment-640</link>
		<dc:creator>Edgar Pou</dc:creator>
		<pubDate>Wed, 30 Jun 2010 14:29:48 +0000</pubDate>
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&lt;i&gt;THERE’S NO
FUTURE&lt;/i&gt;:
EL RITMO DEL SAN JUAN DE COCA-COLA EN LA NEOLENGUA DEL
CHIPERO-NINJA

MONÓLOGO CRÍTICO DESDE LA PLAZA DE LA
DEMOCRACIA

&#160;

&#160;

&#160;

La música llena todo. La palabra se
ajusta siempre a ella como la letra de esta canción. Que son muchas pero forman
coro. Coro global. Se puede vivir, pensar, morir y hasta componer localmente,
pero no se sonará nunca más que globalmente. Lo no global es silencio. 

&#160;

La música. En música, el presente
siempre fue y siempre es África: África, el magnetismo y la fiebre del ahora.
África, el ritmo, la sangre, el músculo. África,&#160; la pasión del movimiento. África, el pulso y
la percusión, la matemática exacta de las venas y de las arterias del sonido. 

&#160;

Y el pasado es, por supuesto, Europa.
Europa, que es la nostalgia y el valor de las palabras. Europa, que es melodía,
que es memoria y sentimiento. Europa, que es la melancolía, hecha de los
reflejos condicionados del “alma” –qué término “otoñal”, delicuescente. Europa,
el color de los sonidos. 

&#160;

Pero el futuro, lo ilimitado, el
espacio de la imaginación, es el aplastante ruido del silencio; es la vasta
intemperie sideral; es el tecno y la invención de lo posible. 

&#160;

En la historia de la sensibilidad, la
música cambia porque el mundo y la vida de las personas cambian, y con su mundo
y su vida cambian también, en mente y cuerpo, las personas. Y el poder de
sugestión de la música, y su influjo sobre la mente y el cuerpo, sobre los
sentidos, las ideas y las pasiones, se asientan en el cuerpo transitorio, en la
carnalidad histórica que da su dirección y su sentido fugaz a cada cultura y a
cada época. 

&#160;

De ahí también, en la nuestra, los
esponsales entre el poder de la música y el auge del consumo (aceptado por
ella, su legítimo &lt;i&gt;sponsor&lt;/i&gt;), y de ahí
seguramente hasta el destino mercantil del rock.

&#160;

En el cuerpo del presente, en su
promocionada fisicidad deseante, en sus vibraciones matéricas descansan estas
vetas comerciales de toda la música contemporánea o releída en clave
contemporánea. El sampleado de toda forma estética precedente para ajustarlo al
ritmo del cuerpo actual, el &lt;i&gt;remake&lt;/i&gt; de
la iconografía massmediática que acompaña como su guión gráfico el &lt;i&gt;background&lt;/i&gt; de nuestras vidas: he ahí
donde se entierra la clave de toda funcionalidad de la experiencia estética, y
de las discusiones actuales sobre ellas, así como la del poder que encierran o
pueden encerrar aún, y por qué y para quién. 

&#160;

El rock tras los Sex Pistols y &lt;i&gt;the great rock’n’roll swindle&lt;/i&gt;, los
sellos &lt;i&gt;indie&lt;/i&gt; y el &lt;i&gt;grunge&lt;/i&gt; de los 90: qué es aquí y ahora,
en 2010, en medio de la estetización general de la existencia, diría Vattimo,
en medio de la ubicua asimilación del arte, lo extraordinario, a lo ordinario y
lo cotidiano. 

&#160;

La asimilación del ritmo física y
psicológicamente extremo en su intensidad del rock al ritmo &lt;i&gt;low-fi&lt;/i&gt; de la cotidianidad guarda aquí su
clave. 

&#160;

Esa clave es el “cómo”: el cómo afecta
esta asimilación al placer de la música, al placer de la vida y, en general, al
placer. Esa clave es la del sentido histórico del placer actual, tanto como el
de la desaprobación actual hacia determinadas formas de placer. La clave de
nosotros: la clave del público, o, cuando menos, de sus sueños y de sus
instintos. Lo que marca un momento ?el hoy? en la historia de la cultura
contemporánea. Su modo de expresar la celebración del goce de vivir y de la
libertad que marcan nuestro ritmo. Lo que se rechaza y por qué, y lo que se
acepta y por qué, y hasta dónde. Los contenidos simbólicos del deseo, del arte,
del goce y la belleza, tras sus metamorfosis más recientes. A quiénes expresan
y representan, y a quiénes no. 

&#160;

En un mundo donde la vida se ha
“estetizado” (Vattimo dixit), analizar esta presencia general, parte
fundamental de la cultura urbana y la vida cotidiana, y también de los cambios
sociales y de los cambios en los valores sociales, es decir, analizar esta
omnipresencia desde una perspectiva sociohistórica como fenómeno cultural
masivo y contemporáneo, es recobrar el hurtado asiento somático de las ideas.

&#160;

De las ideas, “correctas” o no, que
forja hoy la mente en su visible o aparente incorporeidad. Para atisbar la
trastienda del diálogo neo-platónico o post-socrático que nos absorbe ahora
entre tanteos de miopes deslumbrados por los flashes de la vertiginosa
obsolescencia que también, como la dimensión estética de la cultura humana, se
ha generalizado.

&#160;

Vértigo que pone el rastro o la pista
de la peculiar estructura cronológica de nuestra contemporánea organización
cultural, social, económica, moral, y, en suma, vital. 

&#160;

Vértigo gemelo, aunque no precisa ni
necesariamente idéntico, del otro vértigo que marca, desde su primer grito, el
“tiempo” propio, la muscular, la “africana” inmediatez del rock, en su &lt;i&gt;cover&lt;/i&gt; o su versión &lt;i&gt;hardcore&lt;/i&gt; del clásico &lt;i&gt;“carpe
diem”:&lt;/i&gt; &lt;i&gt;“One, two, three o’clock, four
o’clock, ROCK!”&lt;/i&gt; 

&#160;

El ruido y la furia del lado oscuro
del &lt;i&gt;american dream: &lt;/i&gt;esa descarada irrupción
del desorden en su forma más contagiosa y brutal en medio del &lt;i&gt;american way of life,&lt;/i&gt; en medio del
bienestar de la posguerra de los 50. 

&#160;

Y hoy, los netos, los metálicos
acordes de su kafkiana transustanciación en el oro del rey Midas. Hoy, o, más
puntualmente (aunque sea lo mismo), esta noche del miércoles 23 de junio de
2010, en el San Juan de Coca-Cola y en medio de la mutante sonrisa inflable y
flúo del Bob Esponja y de las Chicas Superpoderosas del kioskero de la Plaza de la Democracia en Asunción
City, en los extramuros del mundo, si un globo puede tener extramuros,
equidistando en él, como equidista, todo del núcleo, y sin tener periferias. La
neolengua del chipero-ninja escribirá la Biblia de Neón de ningún porvenir, &lt;i&gt;‘cause there’s no future&lt;/i&gt;, porque no hay
futuro, señalan los Sex Pistols para el presente desde su, desde nuestro,
desde, ya, &lt;i&gt;el&lt;/i&gt; pasado.

&#160;

Un pasado prematuramente vuelto
historia al ritmo atropellado de la industria que nos llena de esta nostalgia
precoz por lo que ya no será: porque ya no hay futuro significa: el reloj de la
historia se nos ha escapado girando hasta pararse: ésta es la hora exacta: &lt;i&gt;Twelve o’clock para el Judas Kai de la Plaza
de la Democracia.&lt;/i&gt;

&#160;

La hora del &lt;i&gt;hic et nunc&lt;/i&gt; y del gozoso adiós al tiempo tal como se lo vivía
cuando existía historia como se la pensaba hasta hace poco, es decir, cuando
aún cabía entender el concepto de proyecto, entre otros conceptos (¿hay alguno
que no lo esté?) hoy en crisis, es decir, en términos algo vastos, casi apenas
anoche o antenoche, cuando había futuro: antes de la hora exacta. La vieja hora
del instante: para siempre, &lt;i&gt;Twelve
o’clock!: ROCK!”&lt;/i&gt;

&#160;</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p><!--[if gte mso 9]&gt;--></p>
<p>  12.00</p>
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<p><!--[if gte mso 9]&gt;--></p>
<p><!--[if gte mso 9]&gt;--></p>
<p><i>THERE’S NO<br />
FUTURE</i>:<br />
EL RITMO DEL SAN JUAN DE COCA-COLA EN LA NEOLENGUA DEL<br />
CHIPERO-NINJA</p>
<p>MONÓLOGO CRÍTICO DESDE LA PLAZA DE LA<br />
DEMOCRACIA</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>La música llena todo. La palabra se<br />
ajusta siempre a ella como la letra de esta canción. Que son muchas pero forman<br />
coro. Coro global. Se puede vivir, pensar, morir y hasta componer localmente,<br />
pero no se sonará nunca más que globalmente. Lo no global es silencio. </p>
<p>&nbsp;</p>
<p>La música. En música, el presente<br />
siempre fue y siempre es África: África, el magnetismo y la fiebre del ahora.<br />
África, el ritmo, la sangre, el músculo. África,&nbsp; la pasión del movimiento. África, el pulso y<br />
la percusión, la matemática exacta de las venas y de las arterias del sonido. </p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Y el pasado es, por supuesto, Europa.<br />
Europa, que es la nostalgia y el valor de las palabras. Europa, que es melodía,<br />
que es memoria y sentimiento. Europa, que es la melancolía, hecha de los<br />
reflejos condicionados del “alma” –qué término “otoñal”, delicuescente. Europa,<br />
el color de los sonidos. </p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Pero el futuro, lo ilimitado, el<br />
espacio de la imaginación, es el aplastante ruido del silencio; es la vasta<br />
intemperie sideral; es el tecno y la invención de lo posible. </p>
<p>&nbsp;</p>
<p>En la historia de la sensibilidad, la<br />
música cambia porque el mundo y la vida de las personas cambian, y con su mundo<br />
y su vida cambian también, en mente y cuerpo, las personas. Y el poder de<br />
sugestión de la música, y su influjo sobre la mente y el cuerpo, sobre los<br />
sentidos, las ideas y las pasiones, se asientan en el cuerpo transitorio, en la<br />
carnalidad histórica que da su dirección y su sentido fugaz a cada cultura y a<br />
cada época. </p>
<p>&nbsp;</p>
<p>De ahí también, en la nuestra, los<br />
esponsales entre el poder de la música y el auge del consumo (aceptado por<br />
ella, su legítimo <i>sponsor</i>), y de ahí<br />
seguramente hasta el destino mercantil del rock.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>En el cuerpo del presente, en su<br />
promocionada fisicidad deseante, en sus vibraciones matéricas descansan estas<br />
vetas comerciales de toda la música contemporánea o releída en clave<br />
contemporánea. El sampleado de toda forma estética precedente para ajustarlo al<br />
ritmo del cuerpo actual, el <i>remake</i> de<br />
la iconografía massmediática que acompaña como su guión gráfico el <i>background</i> de nuestras vidas: he ahí<br />
donde se entierra la clave de toda funcionalidad de la experiencia estética, y<br />
de las discusiones actuales sobre ellas, así como la del poder que encierran o<br />
pueden encerrar aún, y por qué y para quién. </p>
<p>&nbsp;</p>
<p>El rock tras los Sex Pistols y <i>the great rock’n’roll swindle</i>, los<br />
sellos <i>indie</i> y el <i>grunge</i> de los 90: qué es aquí y ahora,<br />
en 2010, en medio de la estetización general de la existencia, diría Vattimo,<br />
en medio de la ubicua asimilación del arte, lo extraordinario, a lo ordinario y<br />
lo cotidiano. </p>
<p>&nbsp;</p>
<p>La asimilación del ritmo física y<br />
psicológicamente extremo en su intensidad del rock al ritmo <i>low-fi</i> de la cotidianidad guarda aquí su<br />
clave. </p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Esa clave es el “cómo”: el cómo afecta<br />
esta asimilación al placer de la música, al placer de la vida y, en general, al<br />
placer. Esa clave es la del sentido histórico del placer actual, tanto como el<br />
de la desaprobación actual hacia determinadas formas de placer. La clave de<br />
nosotros: la clave del público, o, cuando menos, de sus sueños y de sus<br />
instintos. Lo que marca un momento ?el hoy? en la historia de la cultura<br />
contemporánea. Su modo de expresar la celebración del goce de vivir y de la<br />
libertad que marcan nuestro ritmo. Lo que se rechaza y por qué, y lo que se<br />
acepta y por qué, y hasta dónde. Los contenidos simbólicos del deseo, del arte,<br />
del goce y la belleza, tras sus metamorfosis más recientes. A quiénes expresan<br />
y representan, y a quiénes no. </p>
<p>&nbsp;</p>
<p>En un mundo donde la vida se ha<br />
“estetizado” (Vattimo dixit), analizar esta presencia general, parte<br />
fundamental de la cultura urbana y la vida cotidiana, y también de los cambios<br />
sociales y de los cambios en los valores sociales, es decir, analizar esta<br />
omnipresencia desde una perspectiva sociohistórica como fenómeno cultural<br />
masivo y contemporáneo, es recobrar el hurtado asiento somático de las ideas.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>De las ideas, “correctas” o no, que<br />
forja hoy la mente en su visible o aparente incorporeidad. Para atisbar la<br />
trastienda del diálogo neo-platónico o post-socrático que nos absorbe ahora<br />
entre tanteos de miopes deslumbrados por los flashes de la vertiginosa<br />
obsolescencia que también, como la dimensión estética de la cultura humana, se<br />
ha generalizado.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Vértigo que pone el rastro o la pista<br />
de la peculiar estructura cronológica de nuestra contemporánea organización<br />
cultural, social, económica, moral, y, en suma, vital. </p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Vértigo gemelo, aunque no precisa ni<br />
necesariamente idéntico, del otro vértigo que marca, desde su primer grito, el<br />
“tiempo” propio, la muscular, la “africana” inmediatez del rock, en su <i>cover</i> o su versión <i>hardcore</i> del clásico <i>“carpe<br />
diem”:</i> <i>“One, two, three o’clock, four<br />
o’clock, ROCK!”</i> </p>
<p>&nbsp;</p>
<p>El ruido y la furia del lado oscuro<br />
del <i>american dream: </i>esa descarada irrupción<br />
del desorden en su forma más contagiosa y brutal en medio del <i>american way of life,</i> en medio del<br />
bienestar de la posguerra de los 50. </p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Y hoy, los netos, los metálicos<br />
acordes de su kafkiana transustanciación en el oro del rey Midas. Hoy, o, más<br />
puntualmente (aunque sea lo mismo), esta noche del miércoles 23 de junio de<br />
2010, en el San Juan de Coca-Cola y en medio de la mutante sonrisa inflable y<br />
flúo del Bob Esponja y de las Chicas Superpoderosas del kioskero de la Plaza de la Democracia en Asunción<br />
City, en los extramuros del mundo, si un globo puede tener extramuros,<br />
equidistando en él, como equidista, todo del núcleo, y sin tener periferias. La<br />
neolengua del chipero-ninja escribirá la Biblia de Neón de ningún porvenir, <i>‘cause there’s no future</i>, porque no hay<br />
futuro, señalan los Sex Pistols para el presente desde su, desde nuestro,<br />
desde, ya, <i>el</i> pasado.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Un pasado prematuramente vuelto<br />
historia al ritmo atropellado de la industria que nos llena de esta nostalgia<br />
precoz por lo que ya no será: porque ya no hay futuro significa: el reloj de la<br />
historia se nos ha escapado girando hasta pararse: ésta es la hora exacta: <i>Twelve o’clock para el Judas Kai de la Plaza<br />
de la Democracia.</i></p>
<p>&nbsp;</p>
<p>La hora del <i>hic et nunc</i> y del gozoso adiós al tiempo tal como se lo vivía<br />
cuando existía historia como se la pensaba hasta hace poco, es decir, cuando<br />
aún cabía entender el concepto de proyecto, entre otros conceptos (¿hay alguno<br />
que no lo esté?) hoy en crisis, es decir, en términos algo vastos, casi apenas<br />
anoche o antenoche, cuando había futuro: antes de la hora exacta. La vieja hora<br />
del instante: para siempre, <i>Twelve<br />
o’clock!: ROCK!”</i></p>
<p>&nbsp;</p>
]]></content:encoded>
	</item>
	<item>
		<title>Comentario de Rufino en Jueves 1 de Julio - Lectura compartida de &#8220;Identidad Cultural&#8221; de Stuart Hall</title>
		<link>http://espaciocritica.org/?p=447&#038;cpage=1#comment-634</link>
		<dc:creator>Rufino</dc:creator>
		<pubDate>Tue, 29 Jun 2010 03:35:01 +0000</pubDate>
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		<description>Hola Lia, siento en el alma no poder participar de las clases, me sumo en Agosto, si me permitis por favor!!!. Estoy metido en las internas politicas partidarias.... que le vamos hacer, es la otra cosa que me apasiona..... Palme</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Hola Lia, siento en el alma no poder participar de las clases, me sumo en Agosto, si me permitis por favor!!!. Estoy metido en las internas politicas partidarias&#8230;. que le vamos hacer, es la otra cosa que me apasiona&#8230;.. Palme</p>
]]></content:encoded>
	</item>
	<item>
		<title>Comentario de admin en Jueves 24 de junio  - El rol de la teoría en la investigación social con Patricio Dobrée</title>
		<link>http://espaciocritica.org/?p=443&#038;cpage=1#comment-614</link>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
		<pubDate>Tue, 22 Jun 2010 16:57:29 +0000</pubDate>
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		<description>¡Qué bueno Damián!&lt;br&gt;&lt;br&gt;</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>¡Qué bueno Damián!</p>
]]></content:encoded>
	</item>
	<item>
		<title>Comentario de Damián Cabrera en Jueves 24 de junio  - El rol de la teoría en la investigación social con Patricio Dobrée</title>
		<link>http://espaciocritica.org/?p=443&#038;cpage=1#comment-607</link>
		<dc:creator>Damián Cabrera</dc:creator>
		<pubDate>Tue, 22 Jun 2010 01:54:40 +0000</pubDate>
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		<description>Las charlas con Patricio son fundamentales para que nuestros ensayos (en tanto intentos) se vayan tejiendo. Es uno de los momentos que más valoro ya que la posibilidad de presentar nuestros ejercicios, confrontarlos con las miradas de los compañeros nos permitirían afinar la propia para que además de formación el seminario genere "producción", fundamentalmente teórica... Aunque confieso que las sesiones me han abierto nuevas perspectivas para la expresión creativa también.</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Las charlas con Patricio son fundamentales para que nuestros ensayos (en tanto intentos) se vayan tejiendo. Es uno de los momentos que más valoro ya que la posibilidad de presentar nuestros ejercicios, confrontarlos con las miradas de los compañeros nos permitirían afinar la propia para que además de formación el seminario genere &#8220;producción&#8221;, fundamentalmente teórica&#8230; Aunque confieso que las sesiones me han abierto nuevas perspectivas para la expresión creativa también.</p>
]]></content:encoded>
	</item>
	<item>
		<title>Comentario de TaniaGodoy Alvarez en Jueves 17 de Junio - Charla con Ticio Escobar</title>
		<link>http://espaciocritica.org/?p=440&#038;cpage=1#comment-569</link>
		<dc:creator>TaniaGodoy Alvarez</dc:creator>
		<pubDate>Tue, 15 Jun 2010 16:46:02 +0000</pubDate>
		<guid isPermaLink="false">http://espaciocritica.org/?p=440#comment-569</guid>
		<description>El renovado intercambio de pareceres con respecto a los temas en debate, incrementa el conocimiento.&#160; Las refutaciones diversas confirman o niegan el constante discurrir de las ideas y teorías dialécticas.</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>El renovado intercambio de pareceres con respecto a los temas en debate, incrementa el conocimiento.&nbsp; Las refutaciones diversas confirman o niegan el constante discurrir de las ideas y teorías dialécticas.</p>
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	</item>
	<item>
		<title>Comentario de Edgar Pou en Lectura comentada del primer capítulo de &#8220;Ante el tiempo&#8221; de Didi-Huberman con Fredi Casco</title>
		<link>http://espaciocritica.org/?p=437&#038;cpage=1#comment-559</link>
		<dc:creator>Edgar Pou</dc:creator>
		<pubDate>Wed, 09 Jun 2010 11:16:30 +0000</pubDate>
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		<description>He aqui algo que leí de Huberman y quisiera compartir con ustedes:No se puede hablar del contacto entre la imagen y lo real sin hablar de una especie de incendio. Por lo tanto no se puede hablar de imágenes sin hablar de cenizas. Las imágenes forman parte de lo que los pobres mortales se inventan para registrar sus temblores (de deseo o de temor) y sus propias consumaciones.Por lo tanto es absurdo, desde un punto de vista antropológico, oponer las imágenes y las palabras, los libros de imágenes y los libros a secas.Todos juntos forman, para cada uno, un tesoro o una tumba de la memoria, ya sea ese tesoro un simple copo de nieve o esa memoria esté trazada sobrela arena antes de que una ola la disuelva. Sabemos que cada memoria está siempre amenazada por el olvido, cada tesoro amenazado por el pillaje, cada tumba amenazada por la profanación. Así pues, cada vez que abrimos un libro –poco importa que sea el Génesis o Los ciento veinte días de Sodoma–,quizás deberíamos reservarnos unos minutos para pensar en las condiciones que han hecho posible el simple milagro de que ese texto esté ahí, delante de nosotros, que haya llegado hasta nosotros. Hay tantos obstáculos.Se han quemado tantos libros y tantas bibliotecas . Y, así mismo, cada vez que posamos nuestra mirada sobre una imagen, deberíamos pensar en lascondiciones que han impedido su destrucción, su desaparición. Es tan fácil, ha sido siempre tan habitual el destruir imágenes"</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>He aqui algo que leí de Huberman y quisiera compartir con ustedes:No se puede hablar del contacto entre la imagen y lo real sin hablar de una especie de incendio. Por lo tanto no se puede hablar de imágenes sin hablar de cenizas. Las imágenes forman parte de lo que los pobres mortales se inventan para registrar sus temblores (de deseo o de temor) y sus propias consumaciones.Por lo tanto es absurdo, desde un punto de vista antropológico, oponer las imágenes y las palabras, los libros de imágenes y los libros a secas.Todos juntos forman, para cada uno, un tesoro o una tumba de la memoria, ya sea ese tesoro un simple copo de nieve o esa memoria esté trazada sobrela arena antes de que una ola la disuelva. Sabemos que cada memoria está siempre amenazada por el olvido, cada tesoro amenazado por el pillaje, cada tumba amenazada por la profanación. Así pues, cada vez que abrimos un libro –poco importa que sea el Génesis o Los ciento veinte días de Sodoma–,quizás deberíamos reservarnos unos minutos para pensar en las condiciones que han hecho posible el simple milagro de que ese texto esté ahí, delante de nosotros, que haya llegado hasta nosotros. Hay tantos obstáculos.Se han quemado tantos libros y tantas bibliotecas . Y, así mismo, cada vez que posamos nuestra mirada sobre una imagen, deberíamos pensar en lascondiciones que han impedido su destrucción, su desaparición. Es tan fácil, ha sido siempre tan habitual el destruir imágenes&#8221;</p>
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	</item>
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