Puerto Casado: genealogías / 2016

Tres visiones se han superpuesto en el área de Puerto Casado en los últimos cien años. Como estratos geológicos, han dejado sus sedimentos en el territorio y en las palabras y en el imaginario de su pueblo.

En 1886, Carlos Casado del Alisal adquirió 5.625.000 hectáreas de tierra del Gobierno paraguayano y las bautizó con el nombre de Nueva España. Desde esas tierras se proponía traer “progreso al país y regeneración a las razas indígenas”. En 1928, a través de la mediación del general estadounidense Samuel McRoberts, Carlos Casado vendió las primeras 56,250 hectáreas de tierra a un grupo de Menonitas provenientes de Rusia. Y finalmente, en el año 2.000, la empresa Casado vendió el corazón de su territorio -alrededor de 600.000 hectáreas- a empresas relacionadas con la Iglesia de la Unificación del Reverendo Sun Myung Moon, para que pudieran instalar allí el “nuevo Jardín del Paraíso”.

En los 100 años de vida de la fábrica taninera de Puerto Casado se cruzaron y coexistieron diferentes grupos sociales y personajes famosos: indígenas de diferentes etnias del Chaco paraguayo, exponentes de la clase media argentina, campesinos de distintas partes del país, europeos, ex-soldados nazi, misioneros Salesianos y algunos revolucionarios, según testimonios, el Che Guevara entre ellos. En la fábrica y en los obrajes del interior del Chaco, indígenas y no indígenas trabajaron juntos por casi un siglo. Esa historia que el país intenta olvidar está hoy grabada en la memoria de la gente, en los libros, las fotos de familia, los restos de la fábrica, los árboles y el paisaje, la arquitectura de las casas, los ladrillos encajados en la tierra sugiriendo estructuras que ya no están, los rieles desaparecidos y los que adornan las tumbas en el cementerio.

A través de la historia de Puerto Casado es posible narrar algunos de los aspectos más relevantes de la historia del Paraguay:  la guerra de la Triple Alianza y sus consecuencias, la repartición y tenencia de tierra y su evolución, la relación y el conflicto entre indígenas y no indígenas, el neo-colonialismo, la guerra del Chaco, la derrota del febrerismo, el surgimiento y ocaso de la dictadura, la transición democrática, la lucha por la tierra y la afirmación del narcotráfico.

Puerto Casado: Genealogías (Memoria, Trama e Imagen) se trata de una residencia  enmarcada dentro de un proyecto de investigación mayor conducido por la antropóloga visual Valentina Bonifacio, becaria Marie-Curie.  La coordinación está a cargo de Lia Colombino y cuenta con la asesoría de Ticio Escobar.

El programa consiste en un ciclo de charlas sobre la historia de Puerto Casado desde una perspectiva antropológica, una residencia de dos semanas en Puerto Casado, el seguimiento de la producción de obra o consecución de proyecto de cada persona y su posterior exposición en la misma ciudad, en Asunción, en Venecia y Nueva York.

Este programa cuenta con el apoyo del programa Horizon 2020 de la Unión Europea a través de la Universidad Ca’Foscari de Venecia, Parsons-The New School de Nueva York y el Centro de Artes Visuales/Museo del Barro para su programa Seminario Espacio/Crítica.